Reseña: De los nombres del Diablo, Alberto Cousté


Editorial: OCEANO
Colección: ESOTÉRICA
ISBN: 9788475560373
Páginas: 160
Tipo Cubierta: RÚSTICA
Formato: 13,5 x 21


El Diablo es un referente ineludible en la cultura humana, dado que es un complemento indispensable de Dios y de la parábola de la Creación. Frente al puesto marginal al que lo han relegado las religiones monoteístas, este libro es una valiosa herramienta para los que apuestan por la incómoda pero beneficiosa alternativa del conocimiento.

De los nombres del Diablo analiza la pluralidad de formas -de Abbadón a Zorneo- con las que se ha identificado esta entidad a lo largo de los siglos.

En sus páginas se incluye:
-Introducción a la figura del diablo y su significado
-Diccionario de las manifestaciones del diablo y sus características
-Breve glosario de términos

Su propósito no es otro que acerca al lecto la realidad múltiple del Diablo como contrapunto necesario de Dios.



Dios es monolítico y unívoco, como al esperanza de los hombres (no sólo en el más allá sino en la elección de pareja o vocación de trabajo). El diablo es plural, impreciso y mudable, como la realidad.


Desde siempre me sentí interesada por temas relacionados con el esoterismo y la magia. Con la lectura de Harry Potter, a eso de mis 12-13 años, mi interés se intensificó y empecé a coleccionar libros de ocultismo, magia, alquimia y similares. Este libro que voy a comentarles hoy se llama De los nombres del Diablo y su autor es el novelista y poeta argentino residente en España, Alberto Cousté.

El libro tiene 160 páginas (con las de cortesía, índice y demás). Es, ya del vamos, un libro corto para albergar todo lo que se podría decir acerca de esta controversial, mítica y tan explotada figura que es la figura del Diablo. Sin embargo, el título nos lo dice todo y no tenemos que sentirnos defraudados: trata sólo acerca de los nombres del Diablo y nada más que de eso.

Encontraremos un poco de historia, de mitología, y, por supuesto, bastante de tradición religiosa judeo-cristiana. ¿Saben cuál es la diferencia entre Satán, Satanás y Lucifer? Bien, "Satán" y "Satanás" son variantes del mismo nombre y provienen del hebreo satan, que significa "adversario", "enemigo" o "acusador". Es, dice Cousté, el nombre arquetípico del Diablo y el que se ha impuesto por encima de los demás nombres que el libro nos cuenta. "Lucifer", en cambio, proviene del griego "phosphoro" y "ferre" (el que lleva luz) y de su posterior divulgación latina, es "el nombre más sublime del Diablo, con equívoca frecuencia homologado a Satán, cuando en realidad se trata de un personaje completamente diferente, a tal punto que sería más correcto considerarlo su antónimo".

Para el universo, el Bien y el Mal no existen. A lo largo de los millones de años que han multiplicado o aniquilado las estrellas, generado la vida o el vacío, creado o diversificado las especies, sembrado los cataclismos o elegido el silencio, no hay una motivación o un plan, y si lo hay, son por completo ajenas a los límites de nuestra inteligencia.


El libro se divide en dos partes: la primera parte incluye un par de ensayos cortos acerca de la historia y la mitología de las figuras del Diablo (desde los persas hasta los judíos), siempre tomando a Dios como principio opuesto, pero, a la vez, complementario. Como dijo alguien, no puede existir luz sin oscuridad, y viceversa. Y así nos encontramos con este mapa de dualidades que Cousté representa en su libro (son bastantes, les dejo las que más me llamaron la atención):


DIOS/DIABLO


Silencio/Ruido
Paz/Conflicto
Inmutabilidad/Cambio
Realismo/Utopía
Seguridad/Duda
Orden/Anarquía
i latina/y griega



La segunda parte incluye el diccionario propiamente dicho: de la A a la Z, Cousté nos introduce a los diferentes nombres del Diablo, su historia, su mitología, incluso la apariencia de los diferentes demonios. Así nos encontramos con que Belial y Zilotango son los demonios más hermosos que existen, mientras que Astarot "tiene la figura de un ángel muy feo". Además del texto, el libro incluye ilustraciones de Mabel Piérola. Debo decir que las entradas de los nombres no son muy largas, algunas apenas abarcan cuatro líneas y la más larga es la de Lucifer, que abarca dos páginas completas (una hoja), además de una ilustración.

Entre los diablos nos encontramos con figuras tan amenazantes como Asmodeo, que asesinó a los siete esposos de Sara para que ninguno lograra hacerse con su virginidad; hasta el inofensivo Halpiel, que es el protector de los árboles y se encarga de que sus frutos alcancen la madurez.

De los nombres del Diablo es sin duda un libro interesante, aunque dejará con ganas a los hambrientos de información detallada, descripciones de quemas de brujas o investigaciones más profundas y extensas.
Share |

0 Response to "Reseña: De los nombres del Diablo, Alberto Cousté"