Cómo encontrar nuestra vocación.
¡Bienvenidos!
En esta época en la que en Argentina muchos chicos están llegando al final de su último año de clases, los tiempos de inscripción a las universidades empiezan a apremiar y muchos todavía no saben qué hacer al año siguiente, sentí la necesidad de brindar un pequeño espacio de contención a esa angustia que nos suele atacar cuando pensamos... ¿cuál es mi vocación?
“¿Qué quieres ser?” es una pregunta muy común cuando somos chicos, a todos nos la han formulado alguna vez. Y todos hemos respondido lo que creíamos que soñábamos: veterinaria, astronauta, bombero. De hecho desde chicos llevamos un “algo” adentro que nos señala el camino a seguir, pero lo que respondimos a los seis o siete años generalmente cambia a los dieciséis o diecisiete. El problema se da cuando, llegada esa edad, no sabemos qué decir o responderíamos demasiadas profesiones juntas.
Mi sugerencia principal, por experiencia propia, es que no estudies por dinero, sino por vocación. Una profesión rica en bienes económicos no te dará satisfacción espiritual. El proceso de elección puede resultar angustiante, pero intentaremos convertirlo en algo llevadero y hasta placentero. Enumeraremos a continuación algunas de las formas en las que podemos darnos cuenta de qué es lo mejor para nosotros cuando el futuro parece un abismo:
1) Evaluar nuestro pasado. Por lo general, uno tiene un perfil desde niño. Piensa actividades que hacías en la infancia: jugar con tierra -en ese caso, irías para el lado de carreras con experimentos-, dibujar –artística-, escribir, enseñar. A mí, por ejemplo, me gustaba jugar a la maestra.
2) Evaluar nuestro presente. Un ejercicio bastante interesante para encontrar la vocación es plantearte qué materias escolares te gustan más o te resultan más interesantes. Si ninguna te despierta interés –un problema social muy común en nuestros días-, aunque sea puedes buscar determinados temas, formas de estudiar, asuntos que te hayan parecido más atractivos, luego conversar con los profesores, para que estos puedan orientarte acerca de las carreras que más se acercan a esos temas que te gustan.
3) Imaginar nuestro futuro. Observa la realidad y a partir de ella imagina la propia, pero no ahora, sino dentro de diez años. ¿Qué te imaginas haciendo? ¿Cómo te gustaría vivir? ¿Qué tipo de tareas te gustaría realizar? Puedes tomar nota de todas las ideas que se te ocurran y luego pasar al ítem 4.
4) Conocer la oferta académica. Una vez que delimitas las materias o temas que te interesan, es imprescindible que conozcas qué carreras se ofrecen en las distintas universidades y a cuáles podrás acceder, ya sea por costo económico, distancias o cualquier otra razón. Interiorízate acerca de las diferentes carreras, asiste a eventos en los que se hable del tema, presentaciones, charlas informativas. Esta puede resultar una tarea muy interesante y, además, te servirá para entrar en contacto con el mundo universitario.
5) Tomar contacto con trabajadores. También es una actividad sumamente interesante: busca personas que se dediquen a eso que han estudiado y que te parece puede llegar a gustarte y pasa tiempo con ellos. Hay lugares –empresas, hospitales, colegios- en los que permiten visitas, puedes ver cómo trabajan, a qué se dedican, etc. y tener un panorama más concreto del futuro que te espera siguiendo esa carrera.
6) Consultar con un profesional. Si la duda todavía persiste, si crees que no puedes encontrar una respuesta solo o estás todavía perdido, siempre existen opciones –pagas o gratuitas- que incluyen un psicopedagogo, psicólogo u orientador vocacional. Trabajan en grupos o individualmente y los costos dependen del país, ciudad y profesional al que se consulta.
Lo ideal es concurrir con un profesional, pero si eso no está a tu alcance, también existen tests vocacionales online que, si bien no siempre cuentan con un aval científico, pueden ayudarte a decidir. Te dejo algunas páginas donde puedes encontrarlos:
Espero estos consejos hayan sido de utilidad. La vida pasa muy rápido y deseamos ser felices: la profesión es una parte muy importante para lograrlo, porque el trabajo es el sitio donde pasaremos gran parte de nuestro tiempo en el futuro, como hoy lo fue el colegio.
Recuerda siempre: “Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace”. (J. P. Sartre)
¡Éxitos!








Muy buen artículo, es bastante orientativo. Sí, es verdad, uno tiene que pensar realmente más en lo que le gusta hacer y decidir en base a eso la carrera a seguir y no pensando en el dinero o los beneficios económicos.
Romina Demicheli
Muchas gracias, Romina, me alegro de que el artículo resulte útil.
¡Saludos!
HOla Anne!!
Muy buen artículo. Yo pasé por eso hace unos (cuantos) años y me gustaría agregar sólo una cosa (que no me lean los padres): no tengas miedo a equivocarte!!! Es un rollo el CBC si luego te das cuenta que no era lo tuyo, pero si ya estás orientado (por eso el artículo este es tan bueno) es posible que las carreras compartan CBC o sólo tengas que dar una o dos materias, por lo que ya tienes medio camino recorrido. Muchas veces pasa que creemos que queremos algo y luego ya en la carrera nos damos cuenta que no es lo nuestro, lo bueno de tener 19 ó 20 años es que aún podemos cambiar!!! Si, a tu papá le costó aprenderse tu carrera para que ahora se la cambies, pero de los males es el menor.
Ten en cuenta que, si bien la carrera anuncia "5 años" o "6 años" de duración, es probable que en los últimos años estés trabajando (que sería genial, porque la universidad no te da la práctica necesaria) por lo que tardarás un par de años más en tener el título. Si te tomas uno o dos años para decidirte, si te inscribes en una carrera que no era para vos, cuando cambies a lo que realmente te gusta, es probable que lo hagas mucho más rápido y entusiasmado, por lo que en realidad no será muy distinta la edad en la que te recibas.
Quería decir todo esto porque a mi nadie me lo dijo, yo elegí y me equivoqué, hice el CBC y un año y medio hasta que me di cuenta que no era lo mio y cambié. Muchos compañeros hicieron lo mismo, algunos con carreras que nada que ver, y es lo más normal!!! A muchos nos angustia cuando nos damos cuenta que elegimos mal, pero no debe ser así, equivocarse es parte del proceso. Yo mi carrera la terminé en los años que dice la currícula (4 años) y me recibí con 26 años, algunos de los compañeros que terminaron conmigo tenían 23, pero había muchos que eran más grandes. Todos terminamos en las mismas condiciones, todos encontramos trabajo al salir.
Suerte!!!
Hola, Romina.
Es más que valioso tu aporte, me encantó la perspectiva que diste a las temidas equivocaciones y a "perder el tiempo", concepto capitalista tan arraigado en nuestra época. No se pierde el tiempo, siempre que se aprenda.
¡Éxitos!
hola me gustaria saber si pueden poner un enlaze de mi web www.thecinemaonline.org! aunque no se vea, lo pueden poner del color del footer o sidebar, pero lo que me interesa es que esta ahi el link, aunque no lo visiten, gracias de antemano